Una forma de mirar el mundo
Hay cosas que uno entiende de otra manera cuando las vive.
En 2014 conocí a la persona con la que, once años después, celebraría mi propia boda. Hoy somos una familia. Vivir ese día desde el otro lado me hizo entender todavía mejor lo rápido que sucede todo y el valor que adquiere después.
Siempre me han atraído la naturaleza, la montaña y el mar. Lugares que, de alguna manera, me han enseñado a observar, a esperar y a prestar atención a lo que ocurre alrededor.
Esa forma de estar también define mi manera de trabajar. Conoceros antes, entender qué es importante para vosotros y llegar a vuestra boda sabiendo cuándo acercarme, cuándo anticiparme y cuándo dejar espacio.
Quiero que ese día os olvidéis de que estoy allí.
Las fotografías quedan.
Lo importante es haberlo vivido.
Una forma de mirar el mundo
Hay cosas que uno entiende de otra manera cuando las vive.
En 2014 conocí a la persona con la que, once años después, celebraría mi propia boda. Hoy somos una familia. Vivir ese día desde el otro lado me hizo entender todavía mejor lo rápido que sucede todo y el valor que adquiere después.
Siempre me han atraído la naturaleza, la montaña y el mar. Lugares que, de alguna manera, me han enseñado a observar, a esperar y a prestar atención a lo que ocurre alrededor.
Esa forma de estar también define mi manera de trabajar. Conoceros antes, entender qué es importante para vosotros y llegar a vuestra boda sabiendo cuándo acercarme, cuándo anticiparme y cuándo dejar espacio.
Quiero que ese día os olvidéis de que estoy allí.
Las fotografías quedan.
Lo importante es haberlo vivido.
